17 de mayo, Día Mundial del Reciclaje
La compañía ha reincorporado cerca de 35.000 toneladas de vidrio reciclado en la fabricación de lana mineral, alcanzando máximos históricos en porcentaje de uso.
· En XPS, el volumen de material reciclado y recuperado crece cerca de un 14% respecto al año anterior.
· URSA refuerza su modelo de economía circular con una tendencia sostenida de crecimiento en el uso de materiales reciclados.
Madrid, 14 de mayo de 2026.- URSA Ibérica celebra el Día Mundial del Reciclaje reafirmando su compromiso con la sostenibilidad y la economía circular. Durante 2025, la compañía ha reincorporado en sus procesos productivos más de 41.000 toneladas de materiales reciclados para la fabricación de sus materiales aislantes de lana mineral de vidrio y poliestireno extruido. De esta manera, URSA consolida el crecimiento histórico conseguido desde que, hace más de 15 años, comenzó a emplear materiales recuperados en la composición de sus aislamientos.
La mayor parte de esta cifra corresponde al uso de vidrio reciclado en la fabricación de lana mineral de vidrio, con la reutilización de 34.690 toneladas. Este volumen se sitúa entre los más elevados de la serie histórica y confirma una tendencia de crecimiento sostenido en los últimos años. Además, la compañía ha alcanzado un máximo histórico en términos relativos, con cerca de un 80% de material reciclado sobre el total de materias primas utilizadas en este proceso productivo en 2025.
En cuanto a la fabricación de poliestireno extruido (XPS), URSA ha reutilizado un total de 7.086 toneladas de material reciclado y recuperado en 2025, lo que supone un incremento cercano al 14% respecto al año anterior. Esta evolución refuerza la tendencia positiva de los últimos ejercicios y consolida el uso de materiales reciclados como un elemento clave en el proceso productivo. En conjunto, cerca del 70% de las materias primas empleadas en la fabricación de XPS provienen de material reciclado o recuperado.
En la actualidad, URSA cuenta con el Distintivo de Calidad Ambiental de la Generalitat de Cataluña, que certifica que sus materiales, cuentan con un mínimo de un 60% de material reciclado en su composición. Aunque, en la realidad, como confirman los datos de 2025, este certificado de mínimos queda superado con cerca de un 75% de materiales reciclados en la composición de los nuevos aislamientos.
También son llamativos los datos de los últimos diez años. A lo largo de la última década (2015–2025), URSA ha reforzado de forma significativa su apuesta por la economía circular, incorporando de manera acumulada más de 360.000 toneladas de material reciclado en sus procesos productivos. Solo en lana mineral, la compañía ha pasado de utilizar en torno a 11.800 toneladas de vidrio reciclado en 2015 a cerca de 35.000 toneladas en 2025, prácticamente triplicando el volumen en este periodo. En paralelo, el uso de material reciclado en XPS se ha mantenido en niveles elevados y estables, consolidando una tendencia estructural hacia una mayor eficiencia en el uso de recursos y una menor dependencia de materias primas vírgenes.
Estos resultados reflejan el compromiso continuo de URSA con la optimización de recursos, la reducción de residuos y la mejora de la eficiencia en sus procesos industriales. La compañía sigue avanzando en la integración de materiales reciclados tanto de origen interno como externo, contribuyendo a reducir la dependencia de materias primas vírgenes y a minimizar el impacto ambiental de su actividad.
Miquel Tena, Plant Manager de URSA explica que “Más allá de los volúmenes anuales, lo relevante es la tendencia: en los últimos años hemos incrementado de forma sostenida la incorporación de materiales reciclados en nuestros procesos, alcanzando niveles muy elevados tanto en volumen como en porcentaje. Nuestro compromiso es seguir avanzando en esta línea, optimizando recursos y reduciendo el impacto ambiental desde el origen.”
En este sentido, Miquel Tena añade que “trabajamos bajo una lógica de economía circular en la que los materiales se mantienen en uso el mayor tiempo posible, evitando la generación de residuos y reincorporándolos continuamente al proceso productivo. Nuestro objetivo es avanzar hacia un modelo ‘de la cuna a la cuna’, en
el que los materiales no se convierten en desechos, sino en recursos para nuevos ciclos productivos.”
Además del uso de material reciclado en sus procesos productivos, URSA ha reforzado en los últimos años la valorización de subproductos industriales, evitando su envío a vertedero. En 2025, la compañía gestionó más de 1.000 toneladas de material que fue destinado a nuevos usos, principalmente mediante su venta en forma de balas, lo que supone un incremento cercano al 10% respecto al año anterior.
El reciclaje de materiales como el vidrio y el poliestireno extruido permite reducir el consumo de materias primas vírgenes, disminuir el volumen de residuos enviados a vertedero y reducir las emisiones asociadas a la producción industrial. Este alto porcentaje de material reciclado en sus productos contribuye además a la obtención de certificaciones ambientales como LEED, BREEAM o VERDE, ampliamente valoradas en el sector de la edificación sostenible.
SOBRE URSA
URSA, perteneciente a la multinacional de sistemas y materiales de construcción ETEX Group, es una empresa dedicada a la producción y comercialización de materiales de aislamiento térmico y acústico orientados a la sostenibilidad y eficiencia energética en la edificación.
Cuenta con una amplia presencia comercial tanto en España como en Europa gracias a sus 11 plantas de producción repartidas estratégicamente en todo el continente europeo.
URSA es, a día de hoy, uno de los mayores fabricantes de Europa de lana mineral y poliestireno extruído (XPS), dos materiales de aislamiento totalmente complementarios que contribuyen a aislar térmica y acústicamente los edificios.
Los productos de URSA ayudan a reducir la demanda energética de los edificios, principalmente en calefacción y refrigeración, permitiendo a los usuarios una reducción en el consumo energético y, en sostenibilidad, estos productos no sólo contribuyen al bienestar del usuario final, sino también ayudan al medio ambiente, reduciendo las emisiones de CO2, y a la economía del país, disminuyendo la dependencia de éste a los combustibles fósiles.

